Automatizar quiere decir usar la tecnología para realizar varias tareas sin intervención humana, dichas tareas están basadas en esquemas de repetición. En esta nota te explicaremos el término a partir de situaciones concretas y veremos cómo ha ido evolucionando en el contexto laboral y empresarial.

 

En teoría es posible automatizar en  cierto grado cualquier tecnología de la información. Por ejemplo, el sensor biométrico a la entrada de tu trabajo en el que debes colocar tu huella dactilar para registrarte, está preconfigurado para almacenar tu hora de entrada y de salida. Este es un sistema automático, más no inteligente.

Distingamos ambos términos con más ejemplos: las luces de un auto más o menos moderno se encienden cuando entran por un túnel, pues están previamente configuradas para ello, este también es un proceso automático, en cambio, el sistema de conducción asistida del mismo auto, ese sí es un sistema inteligente, pues no solamente realiza tareas previamente establecidas, sino que es capaz entender, predecir y ejecutar acciones que el usuario repite día con día, así por ejemplo puede recomendarte el camino más rápido al trabajo o recordarle la hora a la que debe salir para llegar a tiempo o acomodar el asiento del conductor a determinada altura cada vez que lo usas.

 

 

Un ejemplo aún más complejo de inteligencia artificial aplicada a los autos se evidencia en el estacionamiento asistido, el portal Car and Driver, recoge el ejemplo de automated valet parkingque a través de sensores, tras ser registrado por la infraestructura del estacionamiento una aplicación instalada en un smartphone lo dirige hacia hacia el puesto asignado. Este sistema de aparcamiento autónomo es desarrollado por las compañías Daimler y Bosch.

Automatizar el trabajo.

En suma, lo que hace la inteligencia artificial es potenciar un sistema automático dotándolo de nuevas funciones y  posibilidades de acción más complejas. De acuerdo a una investigación del Foro Económico Mundial, la inclusión de inteligencia artificial para automatizar procesos, implica que la gente se prepare y adquiera nuevas habilidades que le permitan relacionarse con estos nuevos sistemas que, alejados de una visión apocalíptica no pretenden quitarle el trabajo al ser humano sino obligarlos a prepararse y desarrollar nuevas habilidades.

Con base en una investigación de este mismo organismo sobre tecnologías inteligentes y empleo puede predecirse que hay dos formas en las que las tecnologías inteligentes cambian el trabajo:

  1. Dotan a los trabajadores de poderes «sobrehumanos»
  2. Liberan capacidades humanas que las máquinas no pueden igualar.

Esto trasciende las respuestas automáticas de voz con posibilidades de elección predefinidas evolucionando hacia usos prácticos y más complejos que implican replicar el pensamiento humano para ofrecer soluciones más precisas a problemas cotidianos en cualquier escenario.

Las habilidades conductuales, cognitivas y sociales adquieren importancia al vincularse con sistemas inteligentes dado que estos últimos aprenden y se perfeccionan gracias a este vínculo. Se requiere entonces seres humanos más creativos, colaborativos y capaces de tomar acciones en contextos volátiles como el de América Latina.

 

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Automatizar en las empresas

En otro de sus artículos el foro económico mundial recoge los esfuerzos que grandes empresas están haciendo para mejorar sus procesos con inteligencia artificial. En la minería, las mejoras de salud y seguridad gracias a  IA  son igual de relevantes que las ganancias por eficiencia. Por ejemplo, la Universidad Nacional de Ingeniería de Perú ha desarrollado un robot autónomo que detecta fugas de gas peligrosas, Codelco de Chile, el mayor productor de cobre del mundo, fue un pionero mundial en utilizar camiones de conducción autónoma, reduciendo así los riesgos de trabajo de sus choferes.

Los agricultores a gran  escala ya utilizan  la inteligencia artificial para mejorar drásticamente la velocidad y la precisión de sus técnicas de siembra y manejo de cultivos en general. Raízen, el principal productor de azúcar y etanol de Brasil, anunció recientemente una asociación con la empresa brasileña Space Time Analytics para utilizar inteligencia artificial para pronosticar hasta con un año de anticipación el tamaño de los cultivos de caña de azúcar.

 

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